jueves, 6 de junio de 2013

La importancia de llamarse Severino

La obra de Oscar Wilde The importance of being earnest fue traducida al castellano por La importancia de de llamarse Ernesto, perdiendo todo el juego de palabras del título original (porque Ernest y Earnest, serio, honrado, suenan igual); pero quizá por esa extrañeza absurda es una expresión que ha cuajado con éxito y se repite a menudo aunque casi nadie la entienda. Ernestos, en todos estos sentidos, no tenemos ninguno al frente de las organizaciones patronales en España; Gerardo Díaz Ferrán está encarcelado (aunque se le va rebajando la fianza para salir) y el dirigente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), Severino García Vigón, consiguió ayer el respaldo mayoritario de su organización pese a ser investigado por la fiscalía. Quizá es que hay pocos Severinos protagonistas de joyas literarias, sólo se me ocurre ahora el de La Venus de las pieles. Un poco de música para recopilar esta historia que sólo se podría disfrutar con masoquismo.





Esta historia comienza el 18 de abril con una información periodística, la de que la Fiscalía investiga una empresa familiar del presidente de la patronal asturiana por fraude en el IVA. Ese día se reúne la directiva de la FADE y acuerda que su presidente dimita, eso sí, en diferido, lo hará (asegura) el día 5 de junio. Hay que ganar tiempo. Tiempo, el tiempo, el tiempo es clave en esta trama. Fíjense en que cuando se publica la información sobre la investigación del fraude la instrucción ya lleva al menos unas semanas, quizá meses, en marcha. Ya han declarado los responsables de la empresa en el juzgado, era algo que ocurría de forma discreta. Pero ese abril alguien decidió que debía conocerse. ¿Quién? Sólo se puede especular. Al conocerse la noticia, los sindicatos mayoritarios respaldaron con la boca pequeña a Vigón; tiene buena fama de negociador, la concertación social se aprecia mucho en Asturias; y UGT y CCOO parecen apuntarse al más vale malo conocido que bueno por conocer.

Tiempo, saltemos en el tiempo. En los meses que van desde el 18 de abril a la jornada de ayer, Severino consigue reunir los apoyos que le cojearon en esa primera reunión de la directiva de la FADE. El sector hostelero, que no le fue afín en un primer momento, gira y le concede un premio la semana pasada. Hasta el Delegado del Gobierno en Asturias y ex alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, se suma a sus apoyos. Al fin llega el aplazado 5 de junio y en una reunión que muestra una división de la patronal asturiana entre pymes (favorables a su continuidad) y grandes empresas (que se sepa, al menos Alimerka, Duro Felguera y probablemente Alsa; en su contra), la junta ratifica al presidente en el cargo. Así lo cuentan los dos periódicos diarios que quedan en Asturias, La Nueva España y El Comercio. Las reacciones no tienen desperdicio. Ángel Antonio del Valle (de Duro Felguera) anuncia su dimisión de la directiva de la FADE; Severino dice que todo lo que ha pasado --la investigación por fraude, el pago de parte de la deuda con Hacienda-- son "un paréntesis" y ahora podemos seguir tan contentos. ¿Paréntesis? ¿qué otro dirigente patronal habló de paréntesis hace tiempo? Sí, el que fuera máximo responsable de la CEOE y que hoy está encarcelado, Gerardo Díaz Ferrán. Hay que recordar que cuando se inició la investigación por fraude a Díaz Ferrán, también la CEOE le respaldó más allá de los límites razonables. Hay más paralelismos por ahí. Cuando al vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, le iniciaron una investigación por pagos en negro tampoco presentó su dimisión. Simplemente dijo que se tomaría "un tiempo" de reflexión. Lo hizo, pasó el tiempo y ahí sigue. Sin problemas ni consecuencias.

Hay que recordar que Severino García Vigón ya tuvo extrañas operaciones de compraventa de terrenos en polígonos industriales que multiplicaban su valor de repente; y fue el primer dirigente empresarial en reclamar que los parados que agotaran su prestación limpiaran montes o hicieran servicios comunitarios para poder mantener esa ayuda. Para la patronal, grandes y pequeñas empresas, evadir impuestos o pagar en negro son cosas normales, es tan habitual y cotidiano que les resulta inconcebible que eso provoque escándalo, mucho menos que sea motivo de dimisión. Sin embargo, ser parado de larga duración es síntoma de pereza y falta de iniciativa, algo lo suficientemente punible como para justificar los trabajos forzados. La patronal tiene tendencia a hacer valoraciones morales de los problemas del mercado laboral español (que la gente no se coge un trabajo ni en Laponia) pero los delitos fiscales apenas los considera un falta, ni pecatta minuta. Es lo normal, lo corriente.

Nadie aquí se llama Ernesto, al grito de todos somos Severino, las patronales respaldan una y otra vez a sus dirigentes a los que pillan con el carrito de los helados, porque si los pillan es "mala suerte".

Con la crisis, todos los esfuerzos para reformar a mejor nuestro mercado laboral (que tiene muchos problemas) se han centrado en "flexibilizar" el despido, en reducir salarios (¿por qué no hasta debajo del SMI?) Lo que no se puede tocar de ninguna manera es a la patronal, a pesar de la constatación de que no cumple las normas, además de que aúpa a sus directivas a muy pocos verdaderos emprendedores y sí a negociantes de contratos con la administración. Todo en un clima de impunidad absoluta mientras se exprime a los que madrugan cada día para crear riqueza de verdad con su trabajo, los que no se escaquean de pagar ningún impuesto, los que sólo prueban el látigo, sin Venus que abrigue.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Llego aquí para hacer el siguiente comentario. Sí, somos masoquistas. Nos gusta pagar tarifas eléctricas abusivas. Por eso los ayuntamientos no dan ayudas a la instalación de paneles solares para el autoabastecimiento energético ni existen compañías que los instalen gratis a cambio de la explotación o venta a la red. Aunque también pienso que antes de hacerlo ya lo tienen apalabrado, porque de otro modo no se explica. Hay lugares en el mundo con menos horas de luz que promueven las energías renovables. ¿Por qué no escribes sobre eso?